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Podología

Espolón calcáneo: causas, síntomas y tratamiento

Escrito por nuestro podólogo · Actualizado · 3 minutos de lectura

Exploración del pie y del tobillo en la consulta

El espolón calcáneo es una pequeña prolongación de hueso en la parte inferior del talón, justo donde se inserta la fascia plantar. Aparece cuando la fascia tira de forma repetida del hueso. Lo que suele doler no es el espolón en sí, sino la fascia irritada, por eso el tratamiento se centra en reducir esa tensión y en corregir lo que la provoca.

¿Qué es el espolón calcáneo?

La fascia plantar es una banda de tejido fibroso que va del talón a la base de los dedos y sujeta el arco del pie. Cuando está sometida a demasiada tracción durante mucho tiempo, se producen pequeñas lesiones en su unión con el hueso. El cuerpo las repara y, con los años, esa zona puede calcificarse y formar el espolón.

Mucha gente tiene espolón y no le duele. Por eso, ver un espolón en una radiografía no explica por sí solo el dolor: hay que mirar la fascia y cómo pisas.

¿Por qué aparece?

Aparece por una carga excesiva y repetida sobre la fascia plantar. Los factores que más la aumentan son estos:

  • La forma de pisar. Sobre todo el pie plano o valgo, que estira más la fascia en cada paso, y también el pie muy arqueado.
  • El sobrepeso, que aumenta la carga en cada apoyo.
  • Correr o saltar en superficies duras, o aumentar el volumen de entrenamiento de golpe.
  • Un calzado que no sujeta o muy plano.
  • Una fascitis plantar que dura meses sin tratarse.

¿Cómo saber si es espolón?

El síntoma típico es un dolor en la zona central o interna del talón, más intenso en los primeros pasos al levantarte por la mañana o después de estar un rato sentado. Suele aliviarse al caminar un poco y volver al final del día o tras estar mucho tiempo de pie. A veces se extiende por toda la superficie del talón.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico empieza en consulta: te preguntamos cuándo duele y qué lo empeora, exploramos el talón y la fascia y hacemos un estudio de la pisada para ver si tu forma de apoyar está cargando la zona. Si hace falta confirmar el espolón, una radiografía lo muestra.

¿Cómo se trata?

El tratamiento busca bajar la tensión de la fascia y corregir lo que la provoca. Suele combinar varias cosas:

  • Fisioterapia para reducir la irritación y recuperar la movilidad del tobillo y el pie.
  • Plantillas a medida cuando la pisada influye, hechas sobre un molde de escayola con el pie en descarga. Así las hacemos.
  • Estiramientos y ejercicios del gemelo y de la fascia, una vez pasada la fase de más dolor.
  • Calzado adecuado, con buena sujeción del talón.

Si el dolor no mejora después de unos meses con estas medidas, tu médico puede valorar otras opciones.

¿Qué puedes hacer en casa?

  • Reducir durante un tiempo la actividad que más te duele, sin dejar de moverte.
  • Evitar caminar descalzo sobre suelos duros.
  • Estirar el gemelo contra la pared varias veces al día.
  • Hacer rodar una botella fría bajo la planta unos minutos.

Son medidas para aliviar, no para sustituir la valoración: si el dolor dura más de unas semanas, conviene mirar la causa.

¿Cuándo pedir cita?

Pide cita si el dolor de talón dura más de dos o tres semanas, si te obliga a cambiar tu forma de caminar o si vuelve cada vez que retomas el deporte. Cuanto antes se detecte, antes se corrige y menos compensaciones aparecen en rodillas y caderas.

El podólogo de Vitalsalud Especialista en ortopodología clínica, con más de 20 años de experiencia.

¿Te duele el talón? Lo primero es saber por qué.

Estudio de la pisada y plantillas
Dudas habituales

Preguntas frecuentes

Si tu pregunta no está aquí, llámanos al 979 710 114 y te la respondemos.

¿El espolón calcáneo desaparece?

El espolón, como formación de hueso, no suele desaparecer. Lo que sí puede desaparecer es el dolor, porque normalmente procede de la fascia irritada y no del hueso.

¿Es lo mismo que la fascitis plantar?

No, pero están relacionados. La fascitis es la irritación de la fascia; el espolón es la calcificación que puede formarse donde la fascia se une al talón tras mucho tiempo de tensión.

¿Sirven unas plantillas para el espolón?

Pueden ayudar cuando tu forma de pisar carga la fascia. Por eso primero hacemos un estudio de la pisada: si no son lo que necesitas, te lo decimos.